Construyendo felicidad

Quizás en algún momento de tu vida echas en falta algo fundamental, algo que te llene plenamente, que te haga profundamente feliz. Busca la plenitud, buscas un ideal hacia el que caminar, algo que motive totalmente tu existencia para seguir con ilusión lo cotidiano. La vida no se puede llenar con una sucesión de deberes, obligaciones, normas… necesitamos algo más porque estamos hechos para ser felices eternamente.

¿Cuál es el camino para alcanzar esa meta, para vivir la plenitud de la felicidad?

Eso es lo que Andrés descubrió y esto es lo que ofrece a todo aquel que quiera escucharle

—Si no estáis contentos con esta sociedad, os invitamos a uniros a nosotros para construir otra mejor, donde juntos, combinando armónicamente nuestros valores personales, podamos ir haciendo realidad una sociedad buena para todos.

Rompe las ataduras que no te hacen feliz

Y más adelante, podemos ir descubriendo el sentido de su proyecto, a partir de la información que M95 va recogiendo en sus conversaciones. Lee estas palabras tan sabias

—Mira, la esperanza de una felicidad eterna no es algo que convence a todo el mundo, pero sí la búsqueda de una vida mejor en el aquí y ahora, por eso creemos que hay que lucha por conseguir mejorar nuestra realidad cotidiana, sabiendo que la felicidad autentica va más allá de la vida, pero no podemos esperar que aquella llegue pasivamente ni con resignación es­toica. No es algo que se realizará en un después lejano, en un luego más allá de este paso por la vida terrena. Es un después que tiene sus comienzos ya. Estamos experimentando sus pri­meros brotes aquí y ahora, por eso los que hemos descubierto esta verdad y nos hemos apuntado a este programa de vida, po­demos, después de varios años de experiencia, proclamar que es una realidad, que con nuestro programa existencial somos felices ya; aunque con las limitaciones por nuestra corporalidad, vivimos la ilusión y la esperanza de una felicidad para toda la eternidad.

Ojalá descubramos cada uno de nosotros que estamos llamados a vivir una vida con sabor a eternidad