¿Quién es Juan?

Veamos el comentario que hace de él M95:

Otro personaje que interesa tener en cuenta, por su influencia en este contorno, es el sacerdote.

Yo tenía alguna idea sobre esta figura ya legendaria en nuestra cultura, pero me temo que mi información no corresponde a las vivencias de estas gentes. En mis estudios aprendí que el sacerdote era una persona segregada, solitaria y autoritaria. Un cacique espiritual que mantenía su poder atemorizando a la gente con amenazas de una vida eterna en medio de tremendos tormentos y calamidades si no cumplían. Se creía poseedor absoluto de la verdad y por ello actuaba con una autosuficiencia que más que convencer inspiraba un temor reverente. Engañaba a sus súbditos con supuestos poderes mágicos prometiéndoles la inmortalidad y la felicidad eterna si le eran fieles, manteniéndole económicamente y sirviéndole sin condiciones, sometiéndolos de una manera abusiva, servil y dictatorial.

Pero no me encaja toda esta información con la personalidad de Juan.

Es íntimo amigo de Andrés, y juntos comparten el liderazgo de este colectivo social. Es un hombre que se ha ganado el cariño de todos y tiene entre ellos una autoridad moral que nadie discute, pero parece ser que no es en absoluto ni impositivo ni dominante, sino todo lo contrario, convence por su entrega y coherencia de vida.

Ahora examinemos cómo Juan se define a sí mismo:

—Un día empecé a creer en la capacidad positiva que había en mí mismo y decidí dedicarme a desarrollarla evitando todo lo negativo que también vi en mí. Empecé reflexionando en un orden nuevo, en una humanidad donde el bien de cada uno venciera al mal que la naturaleza, por sí imperfecta, ha colocado en nuestro interior.

 » Vi más allá de una existencia tangible, algo que no se puede apoyar en lo evidente, en lo demostrable, pero que existe y se manifiesta en lo mejor de cada uno de nosotros.

   » Y COMENCÉ a surcar nuevos senderos donde dar a mi existencia otro sentido más interesante que el hecho de vivir sólo para tener, dominar o simplemente para disfrutar de una forma vacía.

Y es que Juan sabe que es una respuesta al amor de Dios que le eligió para ser su testigo fiel.

Jn15:16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca.

Desde ahí, él ha aprendido a mirar su vida con los ojos del corazón, reconociéndose habitado por el Espíritu que conduce toda su existencia cotidiana, y nunca toma una decisión sin preguntarse cómo actuar, para ir colaborando en la construcción de la Historia según los planes del Señor.